14 octubre 2010

DAVE VALENTIN EN EL V FESTIVAL DE JAZZ DE BARQUISIMETO - VENEZUELA


El Teatro Juares abrió sus puertas a la tercera gala del V Festival Internacional de Jazz Barquisimeto 2010. Con los contrabajistas, Gonzalo Teppa y Roberto Koch, y, la presencia del flautista invitado Dave Valentin, la velada musical fue todo un deleite.

Dos contrabajistas: Gonzalo Teppa y Roberto Koch. Un flautista: Dave Valentin. Y una cita: la tercera gala del V Festival Internacional de Jazz Barquisimeto 2010. El Teatro Juares sirvió de recinto para este género musical, en un encuentro como pocos.

A las 8:00 de la noche los dos virtuosos del contrabajo, los venezolanos Gonzalo Teppa y Roberto Koch, demostraron sus habilidades, así como también las potencialidades del instrumento.

Un dúo inusual, único, inexistente hasta que a este par, en una reunión de amigos, se les ocurrió unir talentos.

La forma como unían armónicos y melódicos, demostró la versatilidad y al mismo tiempo la compenetración de cada uno de los contrabajsitas.

Con un saludo efusivo, que despertó la reacción y los aplausos de los asistentes, fueron recibidos estos dos virtuosos.

Con contrabajos tradicionales, lograron llamar la atención de los asistentes, pues cada uno le imprimía su sello personal. Ninguno deslucía, todo lo contrario, el dúo se daba fuerza, entre ellos se crecían y se sentían seguros, lo demostraban al público, y por eso se creó esa energía cómplice en el Teatro Juares.

"Buenas noches, es un placer estar aquí, primero venimos solos, pero les prometemos que hay sorpresas", comentó Roberto Koch.

Interpretaron el tema de Ennio Morricone, compuesto para la película Cinema Paradiso, y tan bello como en el filme, ganador de diversos premios, entre los cuales se encuentran Cannes, Oscar y Bafta, la composición trasladó a las personas a esas escenas de un pueblo italiano, donde transcurrió la película.

Así el concierto fue transcurriendo poco a poco, con la suavidad de quien desea transmitir a través de las cuerdas del contrabajo, las expresiones.

El jazz se hizo presente, tanto en los arreglos a las composiciones, como en la libertad de interpretarlas y la improvisación con la cual se hacían.

Gonzalo Teppa, tocaba el contrabajo como un chelo. Con arco en mano, sacaba las notas más profundas, mientras que los dedos de Roberto Koch se paseaban por las cuerdas y las melodías. Una combinación fascinante.

Se intercambiaban, en ocasiones era Koch el que con arco en mano, deleitaba al público con las melodías.

Bien lo dijo Koch, "la idea de este dúo es gozar un 'puyero', y mostrar las posibilidades de todo lo que se puede hacer con los contrabajos".

Las sorpresas comenzaron a aparece en la tarima del Teatro Juares. Gonzalo Teppa es sin duda, un niño grande, quien sigue aventurándose, esta vez en materia musical.
Teppa se queda solo, por algunos minutos, y, además del contrabajo un platillo de la batería lo acompaña.

El contrabajista larense explica la situación: "Yo siempre cuando estoy en mi casa de Barquisimeto con mi papá, él ve lo que ensayo y me apoya. Una tarde, estaba en esta locura de tocar batería y contrabajo al mismo tiempo, y me dio el visto bueno. Así que como ningún baterista quiso participar conmigo, tampoco un flautista, me verán en estos roles", dijo, recibiendo como es de costumbre, un efusivo aplauso.

Y así lo hizo, silbaba y con sus silbidos hacía las veces de flauta. Tocaba el contrabajo, y el cajón de éste, le servía como percusión, mientras que el platillo seguía sonando. Entre risas y aplausos, el público le alabó esta ocurrencia musical.

Se incorporó nuevamente Koch y tocaron un tema de mandolina compuesto por Ricardo Sandoval. Para ello invitaron a uno de los mejores guitarristas y maraquero, también larense, Manuel Rangel, quien se incorporó como invitado de los contrabajistas, para lograr una participación que para muchos será inolvidable.

Con un solo, el maraquero dejó ver sus cualidades y habilidades con el instrumento. Los aplausos una vez más, homenajearon a quien se lo mereció, por una ejecución impecable, además con ritmo venezolano.

El frutero de Felipe Iriarte fue otra de las interpretaciones que los asistentes disfrutaron. Mientras que Roberto Koch también tuvo su momento para lucirse solo, y lo hizo con Dama antañona.

Culminaron con un tema de Chick Corea y regalaron al público, lo mejor de la música latina fusionada con el jazz.

El flautista del mundo
A las 9:27 de la noche, se subió al escenario del Teatro Juares el flautista puertorriqueño, pero residenciado en Estados Unidos, Dave Valentin.

Como el flautista de Hamelin, pero esta vez del mundo, pues el recorrido musical de Valentin y su trayectoria es comprobable, las notas del instrumento lograron hipnotizar a los asistentes.

Acompañado por Richie Flores en la percusión, Rubén Rodríguez en el bajo, Bill O' Connell en el piano y Robby Ameen en la batería, los asistentes a la tercera gala del V Festival Internacional de Jazz, supieron apreciar el talento de estos maestros de la música latina.

Habían fans de Valentin, personas que le conocen y que lo han visto, que desde sus asientos pedían temas musicales al flautista, quien comenzó el concierto con el ritmo que nos identifica: el caribeño.

El pianista se lució en más de una oportunidad, con solos, en los que pudo demostrar que no importa el origen, en donde se nazca, cuando se siente amor por la música se interpreta como es.

El baterista, también hizo de las suyas, pues sorprendió con los repiques en el instrumento e hizo vibrar en las composiciones que interpretaron.

Dave Valentin, además de tener un talento musical, es una persona con un sentido del humor que envuelve inmediatamente y contagia al que lo observe.

Bajó las escaleras del escenario y entre las butacas interpretó uno de sus temas favoritos, "para todos aquellos que están enamorados".

Una sorpresa bien guardada estaba por arribar a la tarima. El flautista venezolano, Erick Chacón se subió para cumplir el deseo que desde agosto había anunciado Dave Valentin, "quiero tocar con flautistas venezolanos".

Chacón quien proviene de una familia de músicos y que se encuentra en la Orquesta Juvenil Simón Bolívar, interpretó las melodías y demostró que ahora en Venezuela es cuando hay talento musical.

Lo confesó el mismo Valentin cuando lo señaló y dijo, "el futuro".

La canción Obsesión fue pedida e inmediatamente cumplió con el deseo de los asistentes. La combinación de ritmos suaves y más rápidos fue perfecta. Mientras que muchos desde sus butacas, tarareaban el tema.

El público de pie lo ovacionó y le pidió un bis. La propuesta no fue rechazada por Valentin, quien para despedirse interpretó Oasis, finalizando con la última gala del V Festival Internacional de Jazz.





No hay comentarios:

SPANISH HARLEM ORCHESTRA: “IMAGENES LATINAS”

  Oscar Hernández and the Spanish Harlem Orchestra [SHO] have set the bar so high for the kind of Afro-Caribbean ensemble musicianship ...